Recuerdan tradición
YOREME-MAYO
en Campus Culiacán
Por Lic. Analía Valdez
En el norte de Sinaloa, es aún abundante la población indígena del grupo étnico denominado Yoreme-Mayo.
Sus comunidades se encuentran en los municipios de Ahome, El Fuerte, Choix, Guasave, Sinaloa y en menor proporción en Angostura y Tacuichamona en Culiacán.
Habitan en comunidades fundadas con el nombre de misiones en tiempos de la colonia por la orden religiosa de los jesuitas; además en múltiples rancherías en torno a estos pueblos, hoy conocidas como centros ceremoniales indígenas.
Sus fiestas, donde la música y la danza se hacen presentes, es el ejemplo mas evidente de su idiosincrasia, donde el cristianismo, inculcado por los jesuitas, se entrelaza constantemente con las creencias prehispánicas de corte animista, donde las cosas de la naturaleza eran deidades que regían todo el ciclo de la vida.
La Danza del Venado es un baile autóctono que los indígenas practican desde muy remotos tiempos.
El venado es simbolizado por un danzante que lleva fuertemente atada a su propia cabeza, la astada disecada y perfectamente aderezada del citado animal.
En cada pierna lleva enredado una serie de ténabaris (capullos de mariposa, rellenos con piedritas de río) y en la cintura lleva un cinturón de cuero con cascabeles y en sus manos un par de ayales a guisa de sonajas.
Judíos o fariseos:Danzantes de tiempo de cuaresma, que por medio de una manda para agradecer el favor recibido, se comprometen a danzar por tres años seguidos en el tiempo de cuaresma, para lo cual guardan abstinencia de carne, placeres y sexo, cuarenta dìas, su atuendo consta de mascara de cuero sin curtir representando algún animal como el coyote, venado, jabalí, chivo, así como coyolis en la cintura, que es un cinturón de carrizos y se estremecen con el movimiento del cuerpo, tenabaris en las piernas, los tenabaris son capullos secos de mariposa rellenos con piedritas menudas de río, en el torso se enrollan una cobija a manera de vestimenta romana, portan capa de manta bordada con motivos religiosos, ritualmente, una vez que portan la mascara no pueden hablar, comer o beber, delante de los yoris.
|